La piel es el organo mayor del ser humano; ocupa una superficie aproximadamente de 2 m2 y alcanza un peso entre 4 y 5.5 kg.

La piel constituye una barrera semipermeable que permite protegernos de los agentes externos y  mantener nuestra temperatura corporal. Su función primordial es evitar la deshidratación de nuestro organismo. Para que la piel realice sus funciones correctamente, necesita estar sana; por lo que el cuidado de la piel va más allá de una cuestión estética, es una cuestión de salud.

Desde que estamos en el vientre materno nos sometemos a un cóctel de moléculas cosméticas ajenas a nuestro cuerpo. Con el tiempo nos hemos dado cuenta de que ciertos ingredientes pueden afectar a nuestra salud debido a su acumulación en nuestro sistema, parabenos, etc. De ahí de la importancia de utilizar productos con ingredientes “amigos” como pueden ser los aceites vegetales, los aceites esenciales o las hierbas tradicionales.

La ventaja de hacer tus propios cosméticos

Al no haber una legislación sobre lo que es y conlleva la cosmética natural, muchas marcas utilizan el termino natural, bio, etc con demasiada alegría y eso provoca que paguen “justos por pecadores” y crea desconfianza e incertidumbre en el consumidor. En el caso de que no nos fiemos de lo que hay en el mercado, siempre tenemos la opción de hacer nuestros propios cosméticos y de esta forma sabremos al 100% los ingredientes que llevan. Además esta práctica despierta nuestra creatividad e incluso la podemos compartir con nuestros amigos, familia etc y hacerla todos juntos.

En este taller vamos a hablar y elaborar jabones, cremas y bálsamos, ¿preparados, preparadas?

Si estás interesada o interesado confirma tu plaza mediante el correo electrónico info@teraicosmetica.com o por teléfono en el 944052278.

 

Verónica García