Terai Cosmética cumple un año como referente de la cosmética vegana en Bilbao

Algo más de un año lleva Verónica García y su equipo al frente de Terai Cosmética. Un año cargado de retos. Algunos ya se han cumplido, otros están en camino. Conocemos en este post, cómo ha funcionado la idea de crear una marca de cosmética natural y apta para veganos en Bilbao.

 

 -¿Cómo nace la idea de crear Terai Cosmética?

Nace de la inquietud de un grupo de profesionales de cumplir unos retos profesionales y personales concretos. Retos relacionados con la cosmética, la ecología, el diseño y el cambio en la industria. Un cambio enfocado desde lo local, desde lo cercano y proyectado a la sociedad.

-Eres química pero con una fuerte influencia ecológica y vegana. Parecen conceptos incompatibles.

Para nada. Yo soy química y doctora en ingeniería medioambiental. He sido investigadora de procesos medioambientales. Lo que intento es aplicar estos conocimientos en nuestros productos cosméticos pero desde un punto de vista natural. La naturaleza es pura química, es lo que se llama fitoquímica. La naturaleza tiene ciertas moléculas que provocan calma, excitación… Entender e identificar eso es algo esencial. Además, los productos naturales son autosuficientes. No es preciso añadir creaciones artificiales para crear grandes cremas.

-Si con la química es suficiente, ¿el resto del equipo?

Artesanos BioEcoBlu SL somos un grupo multidisciplinar compuesto por una química, un experto en gestión, un informático, una especialista en marketing, un gran equipo de diseño y, por supuesto, dos grandes expertas en belleza. Todo suma. El producto no es nada sin un buen packaging. Sin conocimientos de marketing es imposible que funcione nuestra tienda Terai online. Y, además, necesitamos que los y las clientas  entiendan el producto con consejos de aplicación.

-¿Qué ventajas tiene disponer de vuestro propio laboratorio y, además, a pie de calle?

Intentamos transmitir confianza y transparencia. Las personas que se acerquen por BioBilbao (Gordoniz, 27) pueden ver dónde se hacen nuestro productos Terai. Pueden ver, tocar y oler las materias primas y hablar directamente conmigo. Yo hago las fórmulas de nuestros productos. Aquí no hay trampa ni cartón: lo que decimos, lo hacemos. También hacemos sesiones de “Tupper cream” para experimentar con nuestros productos. Se pueden ver los procesos de elaboración. Es la misma experiencia que una bodega de vinos. Ver los procesos y probar los productos.

 

¿Habéis pensado alguna vez por qué la piel se pone roja cuando pasamos vergüenza? Lo explicaremos en la segunda parte de este post. Aprovecha y conoce la experiencia Terai.

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